viernes, diciembre 25, 2015

Historias de mi familia I

Mi bisabuelito se llamaba José Calixto Antioco Fortunato Silva. ¡Qué maravilla!
Nació en 1883 en el seno de una próspera y devota familia de comerciantes de misa diaria y rosario el primer viernes de cada mes. Humanista vocacional, hablaba varios idiomas perfectamente y su discurso estaba elegantemente aderezado por constantes aforismos y proverbios franceses, según relatan los que le conocieron. Estudió medicina y la ejerció toda su vida, aunque su verdadera pasión era la ópera y fue un notable barítono.

De su enorme casa, mi madre recuerda con fascinación: la rebotica (ver foto); la habitación de la caja fuerte, grandísima, pintada en negro y dorado, como las del Tío Gilito o las que salen en las pelis slapstick; el reclinatorio, un espacio donde se encerraba a rezar a un mural inmenso del corazón de Jesús; y el quirófano_fue un cirujano muy prestigioso y practicaba desde cesáreas a cirugía estética con éxito ...




Al parecer, el sexo le gustaba mucho y adoraba a mi bisabuela, pero esa adoración, siendo muy grande, no alcanzó más horizontes que los decentes, de modo que, por no avergonzarla con sugerencias estrafalarias, que no tuvieran como objetivo la prole, se hizo amigo íntimo de una madama, en paralelo, con la que disfrutar de lo que en su época y su posición serían consideradas felonías. 

La bisabuelita Concepción, una mujer inteligente, carismática y voluntariosa, no fue muy feliz, aunque su vida era armoniosa, estética y muy cómoda. Se encargaba de la preparación de los jarabes y de amalgamar medicinas y soluciones químicas para los enfermos. Jamás cambió un pañal teniendo ocho hijos; en cierta ocasión, Fortunato la encontró rondando la cocina y le preguntó contrariado: "Concepción ¿es que no hay suficientes sirvientas?"

Mi madre dice que ninguna mujer de esa época en su sano juicio pudo haber sido feliz... Sin duda sufrió los remilgos de un marido de lecho escaso o ausente, siempre en aras de la decencia y el buen gusto. ¿Y qué mujer enamorada desearía una alcoba comme il faut?


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