sábado, diciembre 26, 2015

Atuendo de viaje

Últimamente viajo más y me gusta, amigos, pero no por las torres eiffeles, ya todos los iconos me parecen paradigma de la catetada, y cuanto más sagrados son los símbolos, más los veo como una BurguerKing de Halloween (anoche en un cóctel junto a la Reina Sofía, que lleva el pelo verde,...me bebí 3 vinos blancos observando cómo la gente la observaba a ella como si fuera Mickey Mouse)...
En fin, recuerdo cuando viajar en avión era elitista, un extraño ritual para el que la gente se arreglaba con esmero. Recuerdo a mi madre impecable y sonriente, de sombrero, muy reportaje del Hola en el Miami de los 80, antes de embarcar....
¡Adoro a la gente que se pone guapa! Ponerse guapo es cortesía, respeto, generosidad, deseo de integración, de aceptación, ponerse guapo es cuestionarse, dudar, ceder...AMOR...
La gente que no se "prepara" me parece fea, pero por dentro.
Ahora viajamos feo, hay que reconocerlo....se ha perdido el respeto a la belleza, a las maneras...se ha desdramatizado lo único que debía ser solemne: la "Forma" que es nuestro contenedor y nos define....para mi gustoEmoticono smile.
Con todo, viajamos apiñados, deslucidos pero lejos de casa, en ese otro país, fuera de tu vida, te encuentras extrañamente vivo y en la soledad del visitante, no sientes desamparo, sino libertad, en vez de irritación, condolencia, en lugar de cansancio, satisfacción...
Si Dios existiera, sabría que soy casera, pero, amigos, fuera de casa... uno quiere volver, pero no quiere. 
Uno se siente cosmopolita, impune, delgado...

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