jueves, abril 16, 2015

Atrapada en el Tiempo

El desprecio por la ganancia antropológica, ese fenómeno tan divino de nuestros días me proporciona incontables horas de diversión... Mujeres que saborean las contracciones, una por una, que rechazan los hospitales pero dan a luz, bueno paren, en la rivera de un riachuelo, manchándose el culo de musgo, sobre el barro, como lo hizo en su día la querida abuelita Australopithecus…
¡Está de moda lo retro! y todo esto puedes verlo en youtube, porque mientras rugen de dolor estas bestias pardas iluminadas, su compañero o compañera lo graba todo con avidez. El amigo Australopithecus en ese momento estaría cazando, el muy machista.

Otras señoras a la moda, se graban dando a luz por los pasillos de casa en plan princesa XENA urbanita (en feo)… Esto también lo he visto en youtube, porque si bien estas personas odian la tecnología médica, desestiman la ciencia y desdeñan el desarrollo social, en cambio adoran la tecnología móvil y Social Media.

Yo, amiguitos, soy muy de la evolución, la globalización (aunque cuidar el folclore y las tradiciones no está reñido). Soy aficionada a la anestesia_ya veis_ al pudor físico _propio y ajeno (¿queréis dejar de enseñarme vuestras tetonas?), los biberones me parecen el invento del siglo (concretamente del siglo XVIII), y educo a mis hijos y mascotas en las buenas maneras; en cambio no soy nada DIY, porque prefiero que "lo hagan otros", la verdad.

Me resulta simpatiquísima y misteriosa esta vuelta a los orígenes que está de moda y que más que una moda (porque estética no es) es que "tenemos anchas tragaderas". 

Ya no somos madres, ahora tenemos que ser mamíferas y por supuesto, en esta maniática coyuntura, el restaurante está de más. Cómo me gusta, amigos, ese lugar donde te puedes sentar en una cómoda silla que recoge tus 2 glúteos y ambos riñones, ese momento luminoso, donde te atienden profesionales sensatos de melena recortada (que de paso no te cae en la sopa) y se toman su tiempo para servirte con pasión y compromiso...y un mantel blanco, amiguitos, de hilo, donde todo sabe mucho mejor …

¡Noooo no no no no! ¡Qué va....! (me matáis de risa) Ahora lo que pita es volver al mercado y allí_de una vez_ buscar, comprar y comer _All-in-One_entre pepinos de todos los colores, hombro con hombro con perfectos desconocidos, entre listillos y carteristas_creedme, detrás de alguien que se autodenomina foody, sólo puede esconderse lo peor_, todo ello envuelto en un insoslayable olor a queso_recién sacado de la cabra por las manos de la hija virgen del cabrero_de verdad...que os quiero mucho…. _Si quieres pan, ayy…si quieres pan… ya te puedes poner las gafas de aumento y armarte de paciencia para encontrar uno entre ese catálogo neurótico que es como elegir la moqueta…¡Qué bello es vivir!

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