sábado, enero 24, 2015

Olvida, Hormigos


La belleza en general, y la fealdad en particular son expresiones psicológicas. Siempre. 
No lo seguía pero hoy he visto muchos videos y resúmenes de Gran Hermano Vip, por recomendación de un amigo. Es curioso: Belén Esteban me recuerda un poco a Monster, de Charlize Theron, en la obesidad, el tinte de pelo, en esos ojos pequeñitos y tontos como de animal, en la naricita, en esa piel rojiza tan innoble.
Sin embargo, la realidad supera la ficción y España más. Belén es el ser más grotesco que se ha paseado por el mundo, con esa maldad ingenua, con la crueldad, la vileza del límite en todo. Tan agresiva, tan primitiva, tan frágil e imprevisible, tan elemental, tan dañina… que te da pena.
España y la sordidez ¡siempre lo digo! ¿Qué pasa en esta tierra, que se dan las cosechas más rollizas de indecencia, de roña, de miseria, de fealdad, de simpleza, de chabacanería ¡Nuestra ordinariez es un arma blanca, es malvada! Somos el Oscar, el Nobel, la maratón antiestética.
La ruindad de Belén Esteban, su villanía tan grande como desconocida por ella misma, sus llantos, sus babas, sus labios como lombrices o salchichas, sus desvelos, me han producido mayor perplejidad que El juicio final de Miguel Ángel, o la primera vez que vi una escena porno, en su momento. Y es que Belén, es como el Juicio final, una peli futurista, un mal presagio. 
Y su abyección, esa tan gorda y tan nuestra, que casi nos da la risa ¡de pavor! sólo podría darse aquí, en España.

viernes, enero 23, 2015

Gente que me hace feliz: Susana Campuzano

Susana Campuzano es de esas mujeres que nos hacen sentir orgullosas a todas las demás. De finísima inteligencia y vasta cultura, muestra siempre una inolvidable y estética gentileza y claro, la belleza, que es una expresión psicológica, salta a la vista. 

Susana dirige el Programa de lujo de IE Business School cuya novena edición empieza ya mismo y donde doy clase. En esta entrevista Susana, como grandísima experta, nos lo cuenta todo sobre el lujo, un placer para entendidos y profanos ¡No os lo perdáis! 

¿Qué es el lujo? El lujo es todo aquello que es extraordinario y como tal, escaso, que trasciende la cotidianidad y se reserva para momentos especiales. El lujo históricamente se ha desarrollado en las esferas del poder, tanto religiosas como laicas ( las cortes). Hoy en día sigue siendo, por un lado un concepto filosófico muy subjetivo ( el lujo es diferente para cada uno de nosotros), y por otro da nombre a una industria de productos y servicios excelentes que factura en el mundo alrededor de ochocientos billones de euros. 

¿Hay distintas clases de lujo? Sí, por supuesto. Existe un lujo que se centra en la calidad y el saber hacer, otro que es más marquista, muy volcado en la representación social. Este lujo, llamado ostentoso, es el que suelen consumir los nuevos ricos o países emergentes. Por otro lado existe un lujo emocional que apela a los sentidos y las emociones, que construye experiencias, y por último, un lujo marquetiniano con distintos niveles de calidad y precio. Desde la Alta gama hasta el Lowxury, pasando por el Trading Up y el Premium, existen muchas tipologías de lujo o sub-lujos que se dirigen a distintas categorías de clientes. 

¿Para quien es el lujo? El lujo como industria es para las élites en sus categorías más altas y para una clase social media alta que hace esfuerzos por conseguir un producto o servicio de lujo accesible. El lujo para la clase media se consume, en muchas ocasiones, una sola vez en la vida, como ocurre con el gran gasto que se produce en las bodas, en los aniversarios o en alguna ocasión especial. 

Sin embargo el lujo como concepto filosófico y sociológico nos pertenece a todos. Disfrutar de una puesta de sol, estar con los amigos o cumplir un deseo, suele entenderse como un lujo. Los buenos momentos y la belleza de la vida, pertenecen al imaginario del lujo. 

¿Por qué nos gusta el lujo? Nos gusta porque es lo que nos alegra la vida, es la guinda del pastel. El lujo sociológicamente se relaciona con el fasto, los momentos de pompa, las celebraciones, las fiestas. El lujo se consume en momentos de ocio, de celebración… Un hotel, un almuerzo, el traje para una fiesta, la gran joya… el perfume para seducir. ¿A quien puede no le gustarle el lujo? 

¿Qué es el Ecolujo? El Eco-lujo es el lujo responsable. Es lo que ha hecho, por ejemplo, la marca Audemars Piguet en su nuevo edificio Le Brassus . Han quitado la polución del terreno, construido con un cemento especial hecho con materiales de la zona, y utilizado materiales durables, no tóxicos y reciclables. Todo ello en defensa de los bosques y el medioambiente. Ser una empresa de lujo responsable no es algo cosmético; exige un gran compromiso y un coste extraordinario 

Estoy convencida que el lujo va a tener un gran “ affaire” con la ecología en un futuro no lejano; primero porque en el mundo en que vivimos el lujo necesita contenidos responsables y por que las marcas de lujo se pueden permitir los altos costes que lo ecológico exige. También el lujo puede ofrecerle a lo ecológico una dimensión estética muy interesante. 

¿Qué opina de la cultura Scupie? ¿Millonarios “ eco” que visten como vagabundos? Los Scuppies son la representación de lo que decía anteriormente. Una lavada de cara del lujo. Son la versión más avanzada de los “Bobos” o “bohemios burgueses” que ya surgieron en la década de los noventa. Los bobos estaban más obsesionados por si mismos. El templo era su casa y su cuerpo. los Scupies tienen una conciencia más social y se preocupan más por el planeta. No debemos olvidar que estamos en la era de la meritocracia y que muchos nuevos ricos proceden de clases trabajadoras. Es imposible moralmente que adopten los códigos de la riqueza burguesa y se protegen con el disfraz “bobo”, “scupie”, o Hipster … 

¿Cree que los reyes y las reinas deben consumir y proyectar Lujo o que deben vestir por ejemplo de Mango? Pues ni una cosa ni otra. Si los reyes y reinas van vestidos con marcas evidentes generarán rechazo por la desigualdad que lleva implícito el mensaje; sin embargo sin van vestidos de Mango, se presentaran como demasiado parecidos al resto, e inspirarán poca confianza por inadecuados y poco representativos. Por ello, lo mejor, es que huyan de las marcas para no esclavizarse con contenidos semióticos. Aunque no podemos olvidar que la Alta Costura nació gracias a Eugenia de Montijo y su elección de un modisto en concreto. En fin el tema de la realeza es siempre complicado. 

¿Y los excluidos del mundo del lujo? Hay dos tipos de excluidos; los que nunca podrán comprarse un producto de lujo y los que pudiendo, no les interesa. En ciertos ambientes la exhibición de marcas resulta muy vulgar. En cuanto a los primeros, que mejor imagen que la Audrey Hepburn desayunando delante de Tiffany… El lujo que se desea es el mejor de todos. No hay nada como la aspiración de lo inalcanzable. Las marcas lo saben y es un criterio que tienen muy en cuenta cuando estudian la imagen de su marca. 

¿Debe permanecer el lujo al margen del compromiso social? No y como te decía antes creo que el futuro del lujo va por este camino. Las marcas cada vez deberán involucrarse más y ofrecer contenidos y propuestas que mejoren la vida de sus clientes. El lujo históricamente ha estado al lado de la religión, del poder y la dolce vita. Es necesario que, hoy en día, vaya asumiendo otros papeles antes que se los apropien otros segmentos. 

¿Existe la ética en el lujo? Si. La ética del lujo siempre ha sido la belleza. Hoy en día esto no basta. 

Hace poco dijo Karl Lagerfield: “Ser rico es guay pero no parecerlo” ¿Es hortera el lujo? El lujo exhibicionista es poco elegante. Coco Chanel, en la que KL se inspira, decía que el lujo no es lo contrario de la pobreza sino de la vulgaridad. En mi opinión, no hay nada peor que lo vulgar y no hay nada mejor que lo culto. Es ahí dónde tenemos que posicionar el lujo. El problema no es que el lujo sea hortera, o todo hortera, sino que hay un gran desconocimiento e incultura sobre el lujo en general. 

¿Cuál es la tendencia que va a tener el lujo el año que viene? Sin lugar a dudas la digitalización que es cada vez mayor en todos los sectores. 

¿La industria del lujo se mantiene por sus gamas bajas? No. La gama baja sin la gama alta no sería nada. El lujo que está creciendo es el lujo mas exclusivo porque la desigualdad es cada vez mayor en estos momentos. Todo está muy polarizado y el low cost cada vez se envuelve más con el brillo del lujo. 

¿Es la clase media con sus aspiraciones la que la sostiene? No. Los clientes del lujo que son un 45% del mercado compran el 70% de la cifra de negocio. No es lo mismo gastar más de mil euros per cápita que 150, que es la media del resto de los clientes. Como ves el lujo está lleno de tópicos que no son ciertos. 

¿Habría industria del lujo sin los medios de comunicación? Si, pero no sería tan global ni el lujo se hubiera democratizado tanto. De todos modos los productos de lujo, al no ser necesarios, tienen que comunicarse para provocar el deseo de los clientes. 

¿Qué novedades encontramos en el PSUL 2015? En esta novena edición hemos aumentado las clases de digital y comunicación, reforzado sectores como el de la gastronomía y los licores, y contamos con nuevas marcas nacionales e internacionales. 
El programa superior del lujo de IE Business School es una verdadera experiencia que lanza cada año una gran promoción de expertos al mercado.

sábado, enero 03, 2015

No por mucho tapar amanece más temprano

Cuando llega a mis retinas la imagen de una mujer guapa, más o menos sexualizada, erótica o no, grosera como un reggaeton, zorrona y hasta puta, jamás pienso que es tonta, no veo la relación. Cuando observo a una mujer siempre pienso que es muy inteligente, más aun si está rodeada de polémica, de incógnitas y de envidiosas.


Muchos nos preguntamos lo mismo el 31 de diciembre ¿Anne Igartiburu no lleva abrigo porque no quiere o porque no le dejan? Y es que chocaba, más que eso, helaba, dolía la imagen del sempiterno Ramon García abrigadísimo_la palabra sempiterno se ha creado para ir con capa_ junto a una marciana cariátide colorada, como es propio de Nochevieja, y congelada, criogenizada, lo cual nos pareció a todos absolutamente impropio por innecesario. No sé qué opinan ustedes pero la elegancia consiste sobre todo en la conveniencia de la ocasión, es decir, en la oportunidad y el adecuamiento ¿Qué daño le hubieran hecho una bonita estola o unos peluches a ese look? 

A lo mejor es que no hacía frío y todo era un decorado, tramoya y grabación primaveral y el sempiterno Ramón García_que un sempiterno sin capa no puede ir_se estaba asando de calor…

¡Qué noche tan fría la del 31! Pero mientras, en la sexta, Cristina Pedroche reventaba los termómetros nacionales con su precioso camisón de noche de bodas de los 60. Me pareció muy Brigitte Bardot a la española, dando trabajo también a las feministas de los 60 que se revolvieron dentro de sus tumbas, pero de alegría; las feministas mayores disfrutan muchísímo de estos disgustillos y así renacen un poco que es lo que toca en Año Nuevo. 

¡A mí me caen muy bien todas! Queridos amiguitos, tanto las que pasan frío a costa de calentar al personal_ Manos frías co** caliente_como las que salen de sus ataúdes con la guadaña, dispuestas a darles a todas las guapas y sexis pal pelo y dispuestas a cortárnoslo_que me incluyo_ si es preciso, que es una vil diferencia genérica y eso estaba muy mal cuando las mujeres perseguían el derecho al voto.

Esta mañana me llegó una información de título prometedor: “Las bragas de Pedroche no nos dejan ver el bosque”, ¿Simpático eh? El texto muy alineado con el feminismo más retro, como el vestido de la Pedroche; que si la mujer objeto, que si cada vez que sale en la tele una tía buena se muere un hada feminista, que si las feas unidas jamás serán vencidas…… en clave muy poquito liberal…aunque cargado de buena intención, ¿por qué no? ¡Cómo buscan los feos la virtud!…¿Y lo fácil que es ser virtuoso cuando se es horrible?

Cuando terminé de leerlo me vestí, que salía de viaje al pirineo: unos pantalones de pitillo de un sugerente cuero color teja ajustadísmos, un suéter de canalé blanco con cuello cisne que me hace parecer eso, un cisne, de lo bien que se adapta a los muchos dones que me adornan_gracias a la vida_y me hacen tan feliz, a mí y a todos, pero no satisfecha, ciño mi coqueto talle con un expresivo lazo, no vaya a parecer_desde ningún ángulo_que no soy una mujer, porque eso es lo que soy y me fascina.