lunes, agosto 18, 2014

Bless You


Como dice nuestro querido Camilo de Ory “Hay dos clases de personas: las que sobreactúan los estornudos y las que no.”
El tema no es en absoluto moco-de-pavo, por eso voy a contarles, queridísimos amiguitos, lo que opino al respecto, que es un tema muy del verano en el norte.
Me atrevería a decir que las personas de estornudo pequeñito que he tratado a lo largo de mi vida no me hablan, y si lo hacían, lo harán menos desde ahora. Y es que, sin ánimo de ofender, ya que no me mueve otro instinto que el de informar, desde niña, supe que mis relaciones con esa clase de personas no prosperarían.
Como la mayoría de las mujeres españolas de mi edad, me eduqué en un colegio de monjas, donde aprendí que todas ellas_las monjas_ lo hacen remilgadamente, casi en silencio, emitiendo de salida, un desagradabilísimo, aunque leve, confuso, defectuoso, gangoso e ininteligible ronquido.
Por suerte, al llegar a casa, me rodeaba el talante espontaneo, desacomplejado y generoso de mis padres y hermanos, cuyos estornudos propiciaron que mi madre hiciera construir una columna dórica a la entrada de mi casa para así agarrarnos a ella en caso de necesidad.
No voy a identificar ahora a los católicos con los que estornudan para adentro, que sería exagerar, pero, sin temor a equivocarme, diré que aquellos que no resuelven contundentemente un estornudo son los mismos que forran los libros con papel de periódico para que les duren mil años. Los estornudos pequeñitos, son propiedad de los tacaños, económicos y biográficos, materiales y morales: ¡Mezquinos! ¡Y no fallo!
Ya de adulta_compartirán mi experiencia_me he topado varias veces en las empresas donde he trabajado con personas de esas que ahorran en estornudos. Personas_ tristes, descoloridas_que se privan del orgásmico arrobo, natural como la vida misma, inocuo, vital y valiente acto de estornudar para musitar sus blanduzcos gruñidos creyéndolos elegantes….¡ay! ¡Temerosos! Los estornudos con sordina son de cobardes, miedicas y esquizoides…¡Que sí!
Los estornudos contenidos distinguen a personas con una innata frialdad emocional, distanciamiento o aplanamiento de la afectividad que sustituyen con edulcoradas expresiones e inadecuados y/o empalagosos ademanes compensatorios. No dudes jamás que el que estornuda de esa forma es un irredento cursi y seguro que un hiposexual. Quien no remata con inteligencia, desprendimiento y liberalidad un simple estornudo…¿en la cama? Mejor no hablar.

7 comentarios:

Waldir Ruiz dijo...

jajajaja totalmente de acuerdo. ¡Divino!

Anónimo dijo...

Hola:
yo soy de las que en publico y en lugares con clase puedo estornudar de esa manera que no te gusta.
Seguro que tu no puedes estornudar discretamente. Hay gente muy ruidosa para todo, no saben ser de otra manera.

Lo siento por ti.

Me gusta mucho tu blog.

Anónimo dijo...

También quisiera decir que los estornudos muy sonoros también traen muchos mocos, al contrario de los contenidos.

En algunas situaciones son mejores los estornudos contenidos, son ´más adecuados al momento y al lugar.

Carla de La lá dijo...

jajajajajjaja
Todos podemos hacerlo así...si queremos, pero ¿por qué te ha sentado mal?

Anónimo dijo...

Hola de nuevo :

No me he sentido mal, tal vez me expresé mal, que no es lo mismo.

El estornudo fuerte viene con premio-llamémosle mocos-

Si estoy en la mesa no quiero tener que estar limpiándome la nariz o tener que levantarme. Si estornudo discretamente te aseguro que no se entera nadie.

Por supuesto que el placer de un sonoro estornudo no te lo discuto.

Pero a veces no es el adecuado al momento.

Me gusta mucho tu blog. Leí todas las entradas desde el principio, no pude parar, enganche total!

Nurendorc.

Carla de La lá dijo...

Muchas gracias!!!

Vanagod dijo...

Jaja, de pequeña me castigaron en el cole (de monjas) por"estornudar fuerte"...