sábado, febrero 01, 2014

Blogueras de moda, episode 1: Paula Echevarría


 
Vamos a inaugurar_ con tanta ternura como resolución_ nueva sección de rabiosa actualidad: blogueras de moda. Un fenómeno entre los muchos que ha traído internet y que esta, vuestra cronista de consumo, filosofía undergrunge  y usos sociales, no puede dejar al margen de su infinita curiosidad y certero análisis.
El desarrollo de los múltiples blogs y blogueras de ropa, que sería la definición más justa, no ha hecho más que empezar: ¡Qué mejor momento para conocer más en profundidad a las mejores amigas del sneaker, no por ello, menos intimas del slipper,  princesas del selfie, reinas del evento afterwork y hasta emperatrices algunas, porque en todo hay jerarquías, queridos amigos.
Iremos una por una, dentro de un orden de interés o relevancia, por supuesto. Si alguna bloguera echa en falta su día de gloria en esta, vuestra bonita casa, que es también de ellas, sólo tiene que solicitar una entrevista.
Con ustedes, Paula Echevarría, encantadora musa nacional cuya rápida conquista de este país camina_mejor, corre_ contigua a la de la cadena Wagaboo en materia de hostelería, una franquicia global donde cualquier persona no muy exigente podrá encontrar desde ceviches peruanos a fritura andaluza, pasando por el tajine o el solomillo con patatas. Hay, en cualquier caso, un hilo conductor para toda la propuesta del restaurante Wagaboo: la pasta; en el caso de Paula, la ausencia de complejos, se dice pronto. Y ambos, restaurante y comedianta, nacieron en las estrechas coordenadas de la cultura gráfica contemporánea, de donde no podrán salir, por  falta de referencias, por incapacidad.
Paula Echevarría no tiene buen gusto, no tiene estilo, no es elegante y no viste bien. Basta con dedicarle 5 minutos a su exitoso blog para comprender que la actriz no conoce las reglas elementales de la Belleza y la Estética, como la asimetría, las resistencias y la tensión… lo inspirador, lo singular.
El blog de Paula es como un amplificador de lo adocenado en materia comercial: sus estilismos motivados por la repetición y los co brandings, están sujetos a la ingenuidad intelectual de la dependienta de moda que se limita a colocar cada cosa en su sitio y en paralelo, bajo las mismas pautas que utilizan los niños de infantil para colorear.
Sin embargo, me ocurre algo inesperado cuando veo su cara repetida un millón de veces en idénticas sonrientes imágenes_de carilla dental_en su blog: me cae BIEN. Paula es simpática, amable, es una buena chica, quizá sea este el merecido secreto de su notoriedad.

3 comentarios:

Beatriz de MiEmbarazoEnFotos dijo...

Cierto, no sé qué tiene que cae muy bien; a mí también me ocurre.

megg dijo...

Totalmente deacuerdo es una chica sin estilo que cae bien

Anónimo dijo...

A mí me pasa lo mismo pero con Silvia de Bartabac. Al principio me gustaba como vestía, ya no, pero me cae MUY BIEN. Es una chica con mucha educación y simpática. Por ejemplo la tal Dulceaida (qué no puedo entender de dónde sale eso de "dulce"), además de no tener ningún estilo, es una maleducada, y ahí me quedo. Y con alguna otra me pasa que me gusta cómo viste, pero después de seguirla durante años, no me cae bien.
A Paula Echevarría nunca la he seguido. No me cae bien, pero no parece mala persona, sólo que me parece bastante petardilla, al igual que su maridín. A mí me parece que no es más que una consumista, como tantas otras.